nueve lunas

destino biológico

2 Septiembre 2009 · 2 comentarios

yoni

Cuando tenía doce años había visto a mi madre leer El segundo sexo de la feminista francesa Simon de Beauvoir. El título llevaba esa palabra de cuatro letras, así que debía encerrar algo bueno. Además, nunca había visto a mi madre tener un libro tanto tiempo consigo, como otras personas llevan la Biblia bajo el brazo. Sí, esta era la Biblia de mi madre. Lo tenía ajado y subrayado, lleno de pequeñas anotaciones secretas. Por fin un día se lo robé. Lo leí y quedé tan impresionada que poco después ideé llevarlo al colegio. Recuerdo que antes de empezar alguna clase leía en voz alta a mis amigas párrafos enteros sobre la necesidad de resistirnos a nuestro destino biológico. Para la Beauvoir, la mujer sufría pasivamente ese destino, haciendo las labores domésticas, las únicas que pueden conciliarse con la maternidad. Para ella engendrar y amamantar no suponían ningún proyecto de vida, eran funciones naturales e impuestas. Por las tardes, sin embargo, mi enamorado me recogía del colegio y nos metíamos en algún oscuro pasaje para rendirme a mi oscuro destino de mujer.

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2 responses so far ↓

  •   zora // Sep 9th 2009 at 11:00

    Genial, Gabriela. Te acabo de descubrir y me acabo de dar cuenta de que comparto contigo tanto…de pequeña redacté un manifiesto sobre la esclavitud biológica, jajaj. Acabó de morir colgado el el corcho de mi escritorio, era yo una adolescente, y nunca escribí nada serio sobre aquellas ideas. Sabía que el amor inexorable hacia un hijo propio dividiría nuestro cerebro en dos. Aunque una vez fabricado el niño, de forma voluntaria ya no querríamos volver atrás, y nos adaptaríamos a nuestro cerebro partido. Así que sólo veía escapatoria en no tener hijos. Pero también fantaseo con la maternidad (aunque en un sentido sexual, me da morbo!). A veces siento que me gusta mi vida tal cual, sentirme libre, me he horroizado a niveles hecatómbicos cuando he tenido algún susto, y a la vez he pensado que ojalá viviera en una montaña para tener hijos y que corrieran por ahí (quizá para no tenerlos muy cerca). En fin, que tengo muchas ganas de leer tu libro.Yo también soy periodista.

  •   elisa // Sep 18th 2009 at 14:58

    ey, esa es mi sobri naini…al final lo hiciste con la foto de Trini, qué bonito…

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